Translate

Busque información que le interese

martes, 9 de octubre de 2018

Piedra del es de octubre: Ópalo

    "El eterno transformó a la mujer deseada por tres dioses en una nube mágica. Brama le dio el azul del cielo, Shiva el rojo del fuego y Visnú el resplandor del Sol, entonces se formó el ópalo" (Verso hindú anónimo).

     En la antigua India era una piedra preciosa consagrada a los dioses y en la época romana era de las más preciadas, hasta el punto que se relata que en el Siglo I a. C. el senador Nonnio prefirió partir al exilio antes que ceder un ópalo precioso a Marco Antonio, aunque luego Marco Antonio le regalo a Cleopatra un anillo con un ópalo pero desconozco si seria ese u otro.

    El ópalo en aquellos tiempos era considerado como símbolo de poder. En la Edad Media se le tenía como infalible para curar las enfermedades de los ojos y se creía que podía hacer invisible a quien lo llevaba. Alabado por Plinio el Viejo como la más excelsa de las gemas por su aspecto maravilloso y a la vez misterioso, debido a la presencia de manchas de color cambiante. Además, tiene fama de ser una gema que protege de la depresión, la apatía, el estrés, protege contra la falta de confianza y contra las acciones de los enemigos. Se dice que es eficaz para las enfermedades oculares y que acumulaba fuerza mental.

    El termino ópalo parece que procede del sáncristo upala, que significa “piedra valorada”, y del griego opállios, que significaba piedra preciosa en general.
Es la piedra para los nacidos en octubre y es un mes de suerte al ser el mes numero 10 del año.

    A través de los años son muchas las leyendas y creencias en las que se ha visto introducido esta piedra.

   Se dice que es un signo de fortuna para unos y de desgracia para otros. Pero el de desgracia ha sido tergiversado a lo largo de los años creando una leyenda urbana sobre la mala fortuna del ópalo.

   En realidad se debe a la mala fortuna que tenían los joyeros antiguamente cuando sus reyes o aristócratas les llevaban un ópalo a montar y debido a su fragilidad se les rompía y muchas veces les podía ir la vida con ello, que les llevasen un ópalo a montar era toda una desgracia. A eso se debe la fama de desgracia de los ópalos simplemente.

   También llamada como " La piedra Cupido" pues es una piedra que favorece el amor y romance, los grandes deseos y la felicidad personal.

   El ópalo es un óxido de silicio hidratado y no cristalizado.

   El ópalo y el cuarzo coinciden en su composición química pero el ópalo no esta cristalizado y contiene bastante cantidad de agua hasta un 21 %. Es la gema del grupo del sílice más apreciada.

   El ópalo claro se ha extraído durante siglos de una región de la antigua Checoslovaquia oriental, perteneciente a Hungría en el pasado, ha sido productora de este mineral desde el tiempo de los romanos y hasta el siglo XIX constituyó la única fuente de ópalo noble para las naciones europeas. Pero la patria por excelencia del ópalo es, en tiempos modernos, Australia, que proporciona el 70 % de la producción mundial, de los yacimientos de Andamooka y Coober Pedy en Australia meridional.

   Otros yacimientos se encuentran en México, Guatemala, Honduras y ahora los ópalos Etíopes los llamados de Wello por ser de esa región a unos 500 km de Addis Abeba y prácticamente fueron descubiertos en 1990.

   Como es habitual un extraordinario y muy valioso ejemplar australiano de ópalo noble, de 203 quilates de peso, procedente de la localidad de Andamooka forma parte de las joyas de la Corona Británica. La mayor parte de las más prestigiosas colecciones de minerales del mundo disponen de espléndidos ejemplares de ópalo.







martes, 10 de julio de 2018

Piedra del mes de julio: Rubí



     Su nombre procede del latín rubrum, rojo. Los antiguos lo llamaban carbúnculo debido a que su color recuerda al de un carbón encendido.


     El rubí es la piedra del mes de julio y se dice que protege a los nacidos en dicho mes. También se creía que calmaba las pasiones y que facilitaba la cicatrización de las heridas. En la astrología es el signo de Leo pues pertenece al Sol, el sol da fuerza y energía a todo la vida.


    La principal búsqueda de los  rubíes es porque es la piedra que satisface los deseos. La creencia hindú atribuye al rubí cualidades superlativas. Poseer un buen rubí es tan meritorio como realizar el "aswamedha yagna". Aswamedha es el ritual del vedismo que se practicó durante el período védico en la India. Según los textos del hinduismo, lo realizaba algún rey para demostrar su hegemonía. El término proviene de las palabras sánscritas aśva ‘caballo’ y medha ‘ofrenda animal, oblación’. Se seleccionaba un caballo semental de un color particular (que se creía que simbolizaba al dios del Sol y al poder del rey) y se le permitía vagar libremente durante un año, seguido por una parte importante del ejército del rey.


    En el marco del hinduismo, el iagña es un ritual de oblación.

Se realiza para satisfacer a los devas o para obtener ciertos deseos (en los rituales kamia). Un elemento esencial en él es el llamado sacrificio de fuego (dedicado generalmente al dios del fuego Agni), ya que todo lo que se le ofrezca llegará a los devas.


    En la época védica (mediados del II milenio a. C.) se denominaba iagña a un acto de adoración o de devoción. En esa época los sacrificios de fuego se llamaban joma. Más tarde, en la literatura posvédica, la palabra iagña pasó a representar una ofrenda, una oblación presentada a los dioses, o un sacrificio.



    Antiguamente se denominaba también rubí a las espinelas rojas y al granate, de este modo algunas gemas que habían sido consideradas como rubís, se descubrió en nuevas investigaciones que eran espinelas, como el Black Prince´s Ruby de la corona inglesa, o el Timur RUBY en un collar de las joyas de la corona inglesa.


    Los métodos de producción son primitivos, como hace cientos de años.


    Los propietarios de las minas son compañías europeas, pero de un modo creciente aparecen compañías del propio país. 


    Solo hay yacimientos importantes en Birmania, Tailandia, Sri Lanka, Tanzania. De Camboya, en los límites de Thailandia proceden rubís de cantidad limitada pero de gran belleza, así como los de la región de Mogok, en Tailandia.



    El rubí es una de las variedades del corindón junto al zafiro. Son piedras situadas en lo más alto dentro del comercio de las gemas, por supuesto todas aquellas que tienen una buena calidad.


   El corindón es un óxido de aluminio y le proporcionan su bello color los elementos cromóforos y produce las distintas variedades gemológicas. 


   Los cristales suelen aparecer con sus cantos redondeados por los efectos de la erosión y cristaliza en el sistema trigonal.


   Su color y tonalidades tienen un amplio espectro que van desde un rojo intenso como la sangre que son los conocidos como Sangre de Pichón, difíciles de ver (aunque todo el mundo diga que tiene uno) pues es muy caro alcanzando precios elevadisimos. Luego hay tonos rosados, agranatados, morados o violáceos. También depende mucho de la cantidad de cromo y la cantidad de otros elementos que les dan color como el hierro que es cuando toman un color más granate y otros mas morados que suelen verse mucho en algunos procedentes de Tailandia.


    Existen numerosos tratamientos del corindón y el principal son los térmicos que están dirigidos a mejorar su color y eliminar sedas. Otros más modernos para el relleno de las fisuras y huecos, otros también para crear estrellas. 


    Luego tenemos los corindones sintéticos que fueron introducidos en el mercado por el método Verneuil a principios del siglo XX. Otros métodos son los rubíes Chatham, los Kashan, los Rusos Flux, los Inamori, Los Seiko, los Stockbarger, los Knischka, los Ramaura, los Lechleitner,....muchos metodos en los que algunos tienen sus propiedades muy cercanas o semejantes a los naturales.




    El mayor rubí que valió la pena tallar, peso 400 quilates, se encontró en Birmania y se dividió en tres partes. Otros rubís famosos son el Edward , de 167 cts, que se conserva en el Museo Británico de Historia Natural en Londres. El Estrella de Reeves, de 138,7 cts, que se conserva en el Smithsonian Institution de Washinton. El rubí Long Star, de 100 cts, que se expone en el Museo de Historia Natural de New York. Y el rubí de La Paz de 43 cts. llamado así porque se encontró en 1919 al finalizar la primera guerra mundial.